En la calle Amargura, que ya no existe, y está en algún lugar, hay un café cantante en el que suena copla, jazz, bolero, tango, las voces de mineros, estibadores, ferroviarios, cigarreras, artistas y el aliento contenido del circo.
En este café cantante también se puede tomar algo, pero cuidado con el trago, a menudo los placeres y los venenos, tienen un sabor amargo.
Una pieza cabaret de teatro de papel y teatro documento.
* Obra seleccionada por el Departamento de Cultura del Gobierno Vasco en Ayudas para la Producción y distribución de Artes escénicas 2019.